Dirtbombs
Xentiña, que pasada de voda. A ver se a próxima é máis cerca, ou mellor aínda, se deixamos de xuntarnos só coa escusa de vodas e partos, que empezamos a parecer viejunos. Como aínda estamos todos a recuperarnos das secuelas da voda (si, somos viejunos), en lugar de escribir un post copiareivos directamente a reportaxe que fixo a revista HOLA sobre o evento:

PATRICIA Y CARLOS CELEBRAN SU ENLACE RODEADOS DE SUS AMIGOS
La pertinaz y paradigmática niebla asturiana no logró empañar el enlace más esperado del año. Si bien, a lo largo de la mañana, espesas brumas amenazaban con deslucir el convite, después del mediodía dieron paso a una hermosa tarde de verano. La llegada al Llagar El Trole de invitados y novios anunció la salida del sol, como feliz premonición de la futura convivencia de la pareja.
Patricia sorprendió a los congregados luciendo un diseño exclusivo basado en el modelo de la ceremonia matrimonial previa (restringida a miembros de la familia), pero adaptado a las exigencias menos formales de un cocktail. El arreglo fue realizado por la firma Lorenzo Fashion, y despertó murmullos de admiración. Por su parte, Carlos portaba un conjunto de tres piezas, compuesto de traje, camisa y corbata, que se demostró muy versátil a lo largo del desarrollo de la fiesta. Respetando siempre las normas de la etiqueta, y con sólo desprenderse sucesivamente de cada uno de los elementos, sirvió al novio tanto para los momentos más elegantes como para la fiesta más desbocada. Incluso, en un momento de genial inspiración, llegó a utilizar la corbata como magnífico complemento para su cabello. Una idea que de seguro creará tendencia.
La mayoría de los invitados se acercó al convite en el autobús nupcial, con la exquisita puntualidad de media hora de retraso. Entre los presentes se encontraba lo más destacado de la sociedad psicológica asturiana y gallega, así como representantes de las altas esferas política y civil de Galicia. Al enlace acudieron, entre otros, la editora Beatrix Urbal, el prestigioso diplomático Etelvo Bandua, la marchante de arte Arazeli Avat y su esposo el reportero virtual Marcialek, así como los reconocidos pedagogos Ignatius Portilla y Marcus Saintpeter. Este último, acompañado de su pareja sentimental Alegría Solla, quien en estos días luce un evidente embarazo. Desde la redacción de Hola, aprovechamos para desear un feliz alumbramiento a los jóvenes padres, asiduos lectores de esta revista y que han protagonizado no pocas portadas de la misma. Ambos nos anticiparon, en exclusiva, su deseo de formalizar próximamente su unión, noticia que proximamente ampliaremos.

La ceremonia del enlace fue celebrada por la Hermana Canfur Neira, quien animó a los contrayentes a pronunciar sus votos matrimoniales con una intervención teñida de íntimas referencias a los novios. No faltaron las notas de humor, como la protagonizada por el cónsul Bandua, quien ante una difícil pregunta de la sacerdota sugirió a Carlos que recurriese al comodín del ex-novio. Posteriormente, Beatrix Urbal recitó para los recién casados una selección de sus poesías, recientemente publicadas por la editorial que ella dirige.
Como corresponde a cualquier celebración que tiene Gijón por escenario, el convite comenzó con una escanciada de sidra que hizo las delicias de los asistentes. El menú estuvo compuesto por una muestra de los más selectos entrantes y embutidos. No faltaron, por supuesto, la empanada de atún ni la tortilla, acompañadas y no desmerecidas por los más humildes pero igual de sabrosos canapés salados y gambas en gabardina. Hubo así mismo una importante presencia de productos locales, como los chorizos a la sidra y un surtido de quesos encabezado por un potente cabrales. Mención especial mereció el jamón, en su punto justo de sal y maduración.
El menú, si bien muy acertado en su elección, no logró satisfacer plenamente a los representantes de la delegación galaica, quienes al término de la comida manifestaron estar disconformes con el mismo. Algunos de sus integrantes declararon no entender por qué sólo se había servido el aperitivo, al tiempo que se preguntaban cuándo tendría comienzo la verdadera comida, con la sobreabundancia de langostinos, percebes, nécoras, centollos, bueyes de mar, vieiras, almejas a la marinera, navajas a la plancha, pulpo, chocos en su tinta, berberechos, mejillones, camarones, cigalas, bogavante, ostras, merluza guisada, rodaballo en salsa de albariño y carne asada que caracterizan cualquier boda gallega. Se llegó a escuchar, incluso, algún crítico comentario acerca de la conveniencia de haber traído un túper relleno de comida casera, pero fue rápidamente acallado por la aparición de los postres.
Tras dar buena cuenta de los manjares y de un tercio de la cosecha de Rioja de 2006, novios e invitados iniciaron el baile con el consabido vals nupcial, a cargo de la orquesta de cámara Sony. Una inesperada sorpresa musical aguardaba a los novios: la interpretación del conocido hit La camisa negra, del colombiano Juanes, a cargo de dos de los miembros del coro que acompaña al artista en sus actuaciones.
Tras abandonar el llagar, novios y convidados tomaron un vuelo hasta La Habana, donde en un local junto al malecón continuaron la celebración. A partir de este momento, estuvo prohibido el acceso a las cámaras. Desde la redacción de esta revista, respetamos el deseo de los novios de mantener el resto de su fiesta en la reserva de la intimidad. Solo diremos que se prolongó hasta altas horas, y que a la mañana siguiente se pudo comprobar, en los rostros de los invitados, cómo el cansancio y los excesos de la noche habían causado sus estragos.
Muchas felicidades a Patricia y Carlos, quienes a partir de su enlace podrán comenzar a panificar su futuro en común.